Como un cachorro de dragón recién nacido, tus alas son demasiado pequeñas para volar. Sin embargo, eso no te impedirá embarcarte en tu primera aventura. Los reinos están llenos de colinas sinuosas. Deslízate por ellas y sincroniza tus toques con precisión para ganar impulso y despegar hacia el cielo. ¡Pero sé rápido! Mamá Dragón está ansiosa por tu paradero y ha salido para poner fin a tu viaje y traerte de vuelta al nido.